jueves, 29 de mayo de 2014





"La psicopedagogia"




La psicopedagogía es la rama de la psicología que se encarga de los fenómenos de orden psicológico para llegar a una formulación más adecuada de los métodos didácticos y pedagógicos. Se encarga de los fundamentos del sujeto y del objeto de conocimiento y de su interrelación con el lenguaje y la influencia sociohistórica, dentro del contexto de los procesos cotidianos delaprendizaje. En otras palabras, es la ciencia que permite estudiar a la persona y su entorno en las distintas etapas de aprendizaje que abarca su vida.


A través de sus métodos, estudia el problema presente vislumbrando las potencialidades cognoscitivas, afectivas y sociales para un mejor desenvolvimiento en las actividades que desempeña la persona.



domingo, 25 de mayo de 2014

PSICOMOTRICIDAD GRUESA




La psicomotricidad gruesa se refiere a todas aquellas acciones que realizamos con la totalidad del cuerpo como caminar, correr, saltar, girar, ... y para las que se requiere el control de nuestro cuerpo en relación a sí mismo y con los objectos y el espacio, así como la coordinación de las diferentes extremidades del cuerpo manteniendo el equilibrio.



10 actividades o ejercicios que desarrollan la psicomotricidad gruesa:

  1. Caminar
  2.  por caminos que podemos trazar en el suelo con cinta aislante de colores. 
    • Al principio los caminos serán gruesos, ya que a nuestro bebé le cuesta caminar entre las líneas marcadas, pero poco a poco los iremos estrechando.
    •  El objetivo es que aprenda a caminar manteniendo el equilibrio por un espacio limitado.
  3. Jugar al pilla-pilla
    • El objetivo de esta actividad es que aprenda a caminar más deprisa. Al principio le costará y se caerá a menudo, pero a medida que vaya adquiriendo más seguridad y control de su cuerpo lo hará mejor. 
    • Obsérvale, a parte de lo bien que se lo pasa y lo mucho que se ríe, aprende a controlar su cuerpo y el equilibrio.
  4. Subir y bajar pequeños escalones.
    • El objetivo es que aprenda a mantener el equilibrio mientras sube y baja los escalones. Al principio necesitará tu ayuda, ya que no pueden hacerlo por si mismos sin agarrase a tu mano. Hay parques infantiles que disponen de este tipo de elementos, unos pequeños escalones de goma donde los más pequeños pueden practicar este tipo de actividades.
  5. Chutar un balón.
    • Mejora su equilibrio.
  6. Coger y lanzar el balón.
    • El objetivo es que lance el balón con las dos manos y que luego lo recoja cuando se lo lancemos a él.
    •  Para realizarlo nos sentaremos en el suelo, con las piernas abiertas en forma de V y a una distancia de algo menos de 1 metro de distancia de nuestro hijo. 
    • Le lanzamos rodando la pelota y él deberá recogerla. 
    • El siguiente paso es que nos la lance a nosotros
  7. Salvar obstáculos en el camino
    • Trazamos un camino y le vamos colocando diferentes objetos que obstaculicen su paso. 
    • El objetivo es que vaya aprendiendo a controlar su cuerpo en relación a los objetos que se encuentra en el espacio mientras avanza. 
    • Podemos poner unas sillas en el pasillo de casa para que las  bordee, este sería un ejemplo de este tipo de ejercicio. 
  8. Jugar a trasladar juguetes.
    • Le damos diferentes juguetes para que los vaya trasladando de un lugar a otro sin que se le caigan. Empezaremos con pocos juguetes y que sean fáciles de coger 
  9. Caminar de lado y hacia atrás
    • El objetivo es mejorar el equilibrio. Podemos utilizar juguetes de arrastre para realizar este ejercicio y que sea más divertido.
  10. Apilar bloques grandes.
    • Que apile cuatro cajas de zapatos por ejemplo, para hacerlo más atractivo podemos forrar las cajas con papel de diferentes colores (más adelante las volveremos a utilizar para el aprendizaje de los colores). 
    • Coloca las cajas esparcidas por el espacio donde hayas decidido realizar la actividad: salón, comedor, despacho, habitación de juegos, ...
    • Este ejercicio mejora la habilidad de caminar mientras carga y traslada objetos grandes.
  11. Ir al parque y que juegue libremente. 
    • Una actividad que mejora el equilibrio y que muchas veces no la tenemos muy en cuenta es columpiarse. 
    • Llevar a nuestros hijos al parque para que jueguen es el mejor de los ejercicios ya que en ellos desarrollan por completo toda su psicomotricidad gruesa.



PSICOMOTRICIDAD FINA

La motricidad fina comprende todas aquellas actividades del niño que necesitan de una precisión y un elevado nivel de coordinación.

Esta motricidad se refiere a los movimientos realizados por una o varias partes del cuerpo, que no tienen una amplitud sino que son movimientos de mas precisión.

Se cree que la motricidad fina se inicia hacia el año y medio, cuando el niño, sin ningún aprendizaje, empieza a emborronar y pone bolas o cualquier objeto pequeño en algún bote, botella o agujero.

La motricidad fina implica un nivel elevado de maduración y un aprendizaje largo para la adquisición plena de cada uno de sus aspectos, ya que hay diferentes niveles de dificultad y precisión.

Para conseguirlo se ha de seguir un proceso cíclico: iniciar el trabajo desde que el niño es capaz, partiendo de un nivel muy simple y continuar a lo largo de los años con metas más complejas y bien delimitadas en las que se exigirán diferentes objetivos según las edades.

Los aspectos de la motricidad fina que se pueden trabajar más tanto a nivel escolar como educativo en general, son:

¨ Coordinación viso-manual;
¨ Motricidad facial;
¨ Motricidad fonética;
¨ Motricidad gestual.



Desarrollo de la Motricidad Fina

EI desarrollo de la motricidad fina es decisivo para la habilidad de experimentación y aprendizaje sobre su entorno, consecuentemente, juega un papel central en el aumento de la inteligencia. Así como la motricidad gruesa, las habilidades de motricidad fina se desarrollan en un orden progresivo, pero a un paso desigual que se caracteriza por progresos acelerados y en otras ocasiones, frustrantes retrasos que son inofensivos.


Infancia (0- 12 meses)

Las manos de un infante recién nacido están cerradas la mayor parte del tiempo y, como el resto de su cuerpo, tienen poco control sobre ellas. Si se toca su palma, cerrara su puño muy apretado, pero esto es una acción de reflejo inconsciente llamado el reflejo Darwinista, y desaparece en un plazo de dos a tres meses. Así mismo, el infante agarrara un objeto puesto en su mano, pero sin ningún conocimiento de lo que esta haciendo.

Aproximadamente a las ocho semanas, comienzan a descubrir y jugar con sus manos, al principio solamente involucrando las sensaciones del tacto, pero después, cerca de los tres meses, involucran la vista también.

La coordinación ojo-mano comienza a desarrollarse entre los 2 y 4 meses, comenzando así un periodo de práctica llamado ensayo y error al ver los objetos y tratar de tomarlos.

A los cuatro o cinco meses, la mayoría de los infantes pueden tomar un objeto que este dentro de su alcance, mirando solamente el objeto y no sus manos. Llamado "máximo nivel de alcance.” Este logro se considera un importante cimiento en el desarrollo de la motricidad fina.

A la edad de seis meses, los infantes pueden tomar un pequeño objeto con facilidad por un corto periodo, y muchos comienzan a golpear objetos. Aunque su habilidad para sujetarlos sigue siendo torpe, adquieren fascinación por tomar objetos pequeños e intentar ponerlos en sus bocas.

Durante la última mitad del primer año, comienzan a explorar y probar objetos antes de tomarlos, tocándolos con la mano entera y eventualmente, empujarlos con su dedo índice.

Uno de los logros motrices finos mas significativos es el tomar cosas usando los dedos como tenazas (pellizcado), lo cual aparece típicamente entre las edades de 12 y 15 meses.


Gateo (1-3 años)

Desarrollan la capacidad de manipular objetos cada vez de manera mas compleja, incluyendo la posibilidad de marcar el teléfono, tirar de cuerdas, empujar palancas, darle vuelta a las paginas de un libro, y utilizar crayones para hacer garabatos.

En vez de hacer solo garabatos, sus dibujos incluyen patrones, tales como círculos. Su juego con los cubos es más elaborado y útil que el de los infantes, ya que pueden hacer torres de hasta 6 cubos.


Preescolar (3-4 años)

Las tareas mas delicadas que enfrentan los niños de preescolar, tales como el manejo de los cubiertos o atar las cintas de los zapatos, representan un mayor reto al que tienen con las actividades de motricidad gruesa aprendidas durante este periodo de desarrollo.

Para cuando los niños tienen tres años, muchos ya tienen control sobre el lápiz. Pueden también dibujar un círculo, aunque al tratar de dibujar una persona sus trazos son aun muy simples.

Es común que los niños de cuatro años puedan ya utilizar las tijeras, copiar formas geométricas y letras, abrocharse botones grandes, hacer objetos con plastilina de dos o tres partes. Algunos pueden escribir sus propios nombres utilizando las mayúsculas

Edad Escolar (5 años)

Para la edad de cinco años, la mayoría de los niños han avanzado claramente mas allá del desarrollo que lograron en la edad de preescolar en sus habilidades motoras finas.

Además del dibujo, niños de cinco anos también pueden cortar, pegar, y trazar formas. Pueden abrochar botones visibles.

Coordinación Viso-Manual

La coordinación manual conducirá al niño al dominio de la mano. Los elementos más afectados, que intervienen directamente son:

-la mano
-la muñeca
-el antebrazo
-el brazo

es muy importante tenerlo en cuenta ya que antes de exigir al niño una agilidad y ductilidad de la muñeca y la mano en un espacio reducido como una hoja de papel, será necesario que pueda trabajar y dominar este gesto mas ampliamente en el suelo, pizarra y con elementos de poca precisión como la puntuara de dedos.

Actividades que ayudan a desarrollo la coordinación viso-manual:

- pintar
- punzar
- enhebrar
- recortar
- moldear
- dibujar
- colorear
- laberintos copias en forma


Coordinación Facial

Este es un aspecto de suma importancia ya que tiene dos adquisiciones:

1.- El del dominio muscular

2.- La posibilidad de comunicación y relación que tenemos con la gente que nos rodea a través de nuestro cuerpo y especialmente de nuestros gestos voluntarios e involuntarios de la cara.

Debemos de facilitar que el niño a través de su infancia domine esta parte del cuerpo, para que pueda disponer de ella para su comunicación 

El poder dominarlos músculos de la cara y que respondan a nuestra voluntad nos permite acentuar unos movimientos que nos llevaran a poder exteriorizar uno
s sentimientos, emociones y manera de relacionarnos, es decir actitudes respecto al mundo que nos rodea. 

Coordinacion fonética

Coordinación Fonética Es un aspecto dentro de la motricidad muy importante a estimular y a seguir de cerca para garantizar un buen dominio de la misma.
El niño en los primeros meses de vida:
Descubre las posibilidades de emitir sonidos.
-No tiene sin embargo la madurez necesaria que le permita una emisión sistemática de cualquier sonido ni tan siquiera la capacidad de realizarlos todos.

Ha iniciado ya en este momento el aprendizaje que le ha de permitir llegar a la emisión correcta de palabras.

Este método llamará la atención la atención del niño hacia la zona de fonación y hacia los movimientos que se hacen lentamente ante él, posibilitando la imitación como en tantas otras áreas; el medio de aprender será imitar su entorno.

Poco a poco ira emitiendo sílabas y palabras que tendrán igualmente una respuesta, especialmente cuando no se trate de una conversación sino de un juego de decir cosas y aprender nuevas palabras, hacer sonidos de animales u objetos.

Hacia el año y medio el niño:
-Puede tener la madurez para iniciar un lenguaje.
-No contendrá demasiadas palabras y las frases serán simples.

Y ya habrá iniciado el proceso del lenguaje oral en el mejor de los casos podrá hacerlo bastante rápidamente.

Estos juegos motrices tendrán que continuar sobre todo para que el niño vaya adquiriendo un nivel de conciencia más elevado.

Entre los 2-3 años el niño:

-Tiene posibilidades para sistematizar su lenguaje, para perfeccionar la emisión de sonidos.
-Y para concienciar la estructuración de las frases y hacerlas cada vez mas complejas.

Al final del tercer año quedarán algunos sonidos para perfeccionar y unas irregularidades gramaticales y sintácticas a consolidar.

Todo el proceso de consolidación básica se realizará entre los tres y cuatro años, cuando el niño puede y tendrá que hablar con una perfecta emisión de sonidos y por consiguiente con un verdadero dominio del aparato fonador.
El resto del proceso de maduración lingüística y de estilo se hará a la larga en el transcurso de la escolarización y la maduración del niño.


Coordinación Gestual

Las manos: Diadococinesias

Para la mayoría de las tareas además del dominio global de la mano también se necesita también un dominio de cada una de las partes: cada uno de los dedos, el conjunto de todos ellos.

Se pueden proponer muchos trabajos para alcanzar estos niveles de dominio, pero tenemos que considerar que no lo podrán tener de una manera segura hasta hacia los 10 años. 

Dentro del preescolar una mano ayudara a otra para poder trabajar cuando se necesite algo de precisión. Hacia los tres años podrán empezar a intentarlo y serán consientes de que necesitan solamente una parte de la mano. Alrededor de los 5 años podrán intentar mas acciones y un poco mas de precisión.

Aqui les dejo este video para que puedan apreciar como se va demostrando la motracidad fina y gruesa.